El Bicing gana 115 abonados al día desde el estreno de las nuevas bicicletas

El despliegue de la segunda generación del Bicing, el sistema de bicicleta pública de Barcelona, va, por ahora, viento en popa. El Ayuntamiento y la nueva concesionaria, la UTE Pedalem Barcelona, han cambiado ya la mitad de estaciones (200) y bicicletas (casi 2.500). Un relevo que se está produciendo sin incidentes y que, además, está atrayendo nuevos abonados. En solo un mes, el de enero, se han ganado 3.559 usuarios, 115 al día de media.

El aumento de solicitudes de abono crece a medida que llegan las nuevas bicis a los barrios, explicó este viernes la concejal de Movilidad, Mercedes Vidal, que señaló que algunos días se suman hasta 170 abonados. Vidal celebró la buena marcha de un relevo que es un desafío logístico y la “buena aceptación” de los nuevos vehículos: registran 18.000 usuarios en total y hasta siete viajes diarios por bicicleta. El 31 de diciembre, antes de iniciar el relevo del sistema, el Bicing tenía 102.323 abonados y un mes más tarde, 105.882.

La cifra de usuarios del Bicing ha oscilado mucho desde que se estrenó el servicio en 2007. Los abonados llegaron a ser 182.000 en 2008, pero se desplomaron hasta tocar fondo en 2015 (95.000) por incidencias del servicio y una subida de precio. Desde 2016 y en paralelo al aumento de carriles bici, cuya red se ha duplicado durante el actual mandato, la cifra se ha recuperado hasta 102.323.

Las nuevas altas, subrayó Vidal, pueden utilizar solo las nuevas estaciones y bicicletas. El nuevo abono cuesta ahora 50 euros, sirve tanto para las bicicletas mecánicas como para las eléctricas, pero también hay una modalidad de 35 euros para usuarios esporádicos (una modalidad que atrae a pocos vecinos, entre un 10% y un 15%). El abono del sistema que se está relevando costaba 47 euros y el de las bicicletas eléctricas, 61.

La segunda generación del sistema sumará 7.000 bicis (6.000 mecánicas y mil eléctricas) y las estaciones serán 519 (95 nuevas en barrios periféricos donde no llegaba, como Horta-Guinardó o la Zona Franca), todas mixtas, aptas para las dos modalidades. El calendario previsto contempla finalizar el despliegue en abril.

Y mientras las nuevas bicicletas y estaciones del Bicing colonizan la ciudad, la empresa concesionaria del servicio que se extingue, Clear Channel, explica que las bicicletas de la vieja flota se reutilizarán en otras ciudades del mundo como donde la firma francesa presta servicio de bicicleta pública, como Estocolmo, Milán, México, Dijon, Amberes o Zaragoza.